Articulo

Por qué dejé de mirar solo las visitas para saber si un vídeo funcionó

Sergi Molina grabando contenido

Durante mucho tiempo, para mí un vídeo "funcionaba" si tenía muchas visitas. Punto. Si un vídeo no explotaba, lo daba por fallido, aunque hubiera hecho bien todo lo demás.

Cambié de opinión hace poco, con una colaboración de marca que no destacó especialmente en números.

Por qué las visitas engañan

Las visitas te dicen que algo paró el scroll. Eso está bien, pero no te dicen casi nada sobre si el vídeo cumplió su objetivo real: si vendió algo, si te representó bien, si la marca quedó contenta, si alguien se quedó siguiéndote después de verlo.

Un vídeo puede petarlo en visitas y no servir para nada. Y al revés: un vídeo con la mitad de visitas puede ser el que mejor demuestre lo que sabes hacer.

Lo que miro ahora, además de las visitas

El caso que me hizo cambiar de opinión

Hace poco grabé una colaboración con Gillette para el lanzamiento de GilletteLabs Body. El brief incluía una frase de marca que iba totalmente en contra de cómo hablo yo normalmente, uno de esos textos que suenan a anuncio en cuanto los lees en voz alta.

En vez de leerla tal cual, la metí dentro de una historia real, usando storytelling, para que sonara mía y no a guion leído.

No fue el vídeo con más visitas de la cuenta. Pero es de los que mejor demuestra cómo integro un mensaje rígido sin que se note el "anuncio", que es exactamente lo que una marca necesita ver antes de volver a trabajar contigo.

Si solo hubiera mirado las visitas, habría llamado a ese vídeo un fracaso. Mirando todo lo demás, fue uno de los mejores trabajos que he hecho.

Consejo para otros creadores

Si trabajas con marcas, no midas cada colaboración solo por visitas. Pregúntate si el vídeo demuestra bien lo que sabes hacer, si te representa, y si la marca se quedó contenta con el resultado. Eso es lo que te trae la siguiente colaboración, no un pico de visitas puntual.